Lenguajes de programación

 

Lenguajes de programación:

Los lenguajes de programación describen programas o cómputos de una manera formal, de forma simbólica y rigurosa. Para describirlos nos basamos en determinados elementos básicos y formas de combinación de estos elementos para construir programas tan complicados como sea necesario. Existen muchos lenguajes de programación distintos que unas veces difieren en aspectos generales y otras simplemente en detalles. Si analizamos estos lenguajes podremos observar que muchos de ellos utilizan elementos básicos y formas de combinación similares, aunque representándolos con símbolos diferentes.

Modelos abstractos de cómputo.

El modelo abstracto recoge los elementos básicos y formas de combinación de una manera abstracta, prescindiendo de la notación concreta usada en cada lenguaje de programación para representarlos. Existen diversos modelos abstractos de cómputo, o modelos de programación, en los lenguajes de programación actuales. Entre ellos están la programación funcional, programación lógica, programación imperativa, modelo de flujo de datos, programación orientada a objetos, etc. Todos estos modelos son modelos universales, en el sentido de que pueden utilizarse para describir cualquier cómputo intuitivamente posible. El aspecto más interesante a destacar en este análisis de modelos abstractos de cómputo es que un programa que permita resolver un determinado problema puede adoptar formas muy diferentes, dependiendo del modelo de cómputo que se utilice para desarrollarlo. El modelo de programación imperativa es el más extendido, induce a quienes empiezan a estudiar informática a identificar el concepto de programa con el de secuencia o lista de órdenes. Sin embargo, existen otras formas igualmente válidas de representar un programa.

Modelo funcional

El modelo de programación funcional se basa casi exclusivamente en el empleo de funciones. El concepto de función se corresponde aquí de manera bastante precisa con el concepto de función en matemáticas. Una función es una aplicación, que hace corresponder un elemento de un conjunto de destino (resultado) a cada elemento de un conjunto de partida (argumento) para el que la función este definida. Por ejemplo, la operación de suma de números enteros es una función en que el conjunto de partida es el de las parejas de números enteros y el de destino es el conjunto de los números enteros. A cada pareja de enteros se le hace corresponder un entero, que es su suma. De forma convencional, representaremos como f(x) al resultado que se obtendrá al aplicar la función f al argumento x. Por ejemplo, podemos suponer definidas las funciones de suma, resta y producto de la, forma: Función Resultado Suma( a, b ) a + b Diferencia( a, b ) a – b Producto( a, b ) a * b Para describir cómputos complejos, las funciones pueden combinarse unas con otras, de manera que el resultado obtenido en una función se use como argumento para otra. De esta manera un cómputo tal como 34 x 5 + 8 x 7 puede representarse de manera funcional de la forma Suma( Producto( 34, 5 }, Producto( 8, 7 ) ) Este es el aspecto que tiene un programa funcional, que será siempre en último extremo una aplicación de una función a unos argumentos, para obtener mi resultado. El proceso de cómputo, llamado reducción, se basa en reemplazar progresivamente cada, función por el resultado de la misma. Este sistema de evaluación por sustitución es la base del llamado cálculo-A. Aplicado al ejemplo se tendría: 20002

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